Nuestra experiencia con la Working Holiday Visa Japón

Ahora que ya ha pasado un tiempo desde que volvimos de vivir en Osaka durante un año y podemos verlo todo en perspectiva, os vamos a contar qué tal fue nuestra experiencia con la Working Holiday Visa Japón

Os contaremos las cosas buenas y las no tan buenas que, a nuestro parecer, también son importantes de contar. Nos da la sensación de que todo el mundo va a Japón con el chip en la mente de que todo va a ser súper guay, que Japón mola mogollón, que la gente es súper amable y nos van a ayudar en todo, etc. pero, aunque hay parte de cierto en todas estas afirmaciones, la realidad, como en todos los lugares del mundo, no siempre es tan estupenda. 

Con eso no queremos meter el miedo en el cuerpo a nadie, ni quitarle las ganas a la gente de hacer esta visa, al contrario, nosotros recomendamos encarecidamente que vayáis, si os es posible, a Japón con la Working Holiday Visa. Eso si, hay que tener en cuenta algunas cosas para que las situaciones, a veces, no te sobrepasen. 

TODO LO QUE NO NOS HA GUSTADO DE LA WORKING HOLIDAY VISA JAPÓN

Para empezar debemos decir que no podemos hacer más que recomendar a todo el que pueda y quiera, que vaya a vivir esta experiencia. Eso si, como en todo en esta vida, hay situaciones mejores y otras no tanto

Para que nadie se asuste una vez llegue, para informar o simplemente para contar nuestra perspectiva, vamos a hablaros de lo que no nos ha gustado de esta Working Holiday Vida en Japón. 

1- No puedes disfrutar de algunos de los descuentos turísticos como, por ejemplo, el JRPass

Esto si que no nos lo esperábamos y, a día de hoy, aun no lo entendemos. Representa que los visados Working Holiday tienen la finalidad de que conozcas un país y, para hacerlo, que puedas trabajar para poder conseguir eso. La motivación principal para este visado tiene que ser vacacional. No al revés, trabajar para hacer dinero y visitar algo en los ratos libres.

Te dicen que no puedes tener estos pases porque en ese momento estás inscrito como residente y sería injusto que pudieses disfrutar de estos abonos de transporte y los residentes no. 

Nosotros creemos que son casos totalmente distintos. Con la Working Holiday Visa se debería permitir el uso del Japan Rail Pass, así como otros pases turísticos que existen, para incentivar el turismo dentro del país. De este modo, la gente con los visados de WHV tendrían más facilidades para viajar y recorrer el país, además beneficiaria al turismo y la economía de Japón. 

Por cierto, si estáis interesados en el Japan Rail Pass, os dejamos con una súper guía sobre cómo usarla y cómo comprarlo. 

2- Acceder a una vivienda fácilmente

Ya lo hemos comentado muchas veces, y aunque nosotros creemos que estuvimos de suerte a la hora de encontrar una casa en la que poder vivir prácticamente todo el año, hay mucha gente que no lo suele tener tan fácil.

La realidad es que el proceso de alquiler de un apartamento, para una persona no japonesa, que quiera tener su propia casa, no es sencillo a no ser que tengas un visado de larga duración o conozcas a japoneses de antemano. Por eso, muchas veces se recomienda ir directamente a una share house o a hostales. 

Esto es así por varias razones. La primera es la barrera idiomática, no es fácil entender todas las condiciones que debes cumplir para rentar a un apartamento. Las propias inmobiliarias prefieren no perder el tiempo con extranjeros que no hablan japonés y que les pueden dar problemas de algún modo.

En segundo lugar, y enlazando con lo anterior, los propietarios de las viviendas también os rechazaran por no ser japoneses. Esto no es por racismo, vuelve a ser por la barrera idiomática y cultural. Prefieren perder un cliente seguro pero ahorrarse los posibles problemas que un extranjero le puedan ocasionar por cualquier malentendido o diferencia cultural.

De todos modos, como ya también hemos explicado más de una vez, existen otras posibilidades para conseguir una casa en Japón. La primera son las Share House, en las cuales vas a tener tu propia habitación pero vas a compartir todo lo demás. Y la segunda, son inmobiliarias que se centran precisamente en dar servicios a extranjeros, eso sí, el precio de estas dos últimas opciones es mayor que el de las anteriores pero es un proceso mucho más sencillo. 

3- Los primeros trámites a veces son complicados

Al principio hay que hacer bastante burocracia que no te explican en ningún sitio. Bueno sí, en la embajada te han unas fotocopias con “algo” de información, con los pocos blogs y vlogs que hay sobre la WHV Japón y, ahora nosotros que intentamos ayudar un poquito con este tipo de entradas.

Pensad que cualquier trámite que vayas a realizar en Japón va a ser como si te atizaran cien latigazos, un dolor. Si piensas que en tu país las cosas se hacen lentas y a veces sin ningún sentido, es porque todavía no has tenido que ir a convalidar tu carné de conducir español al japonés como yo sí hice. Espero no tener que repetirlo en mucho tiempo.

Pero aquí volvemos a lo mismo de siempre, el idioma. Si tienes un alto nivel de japonés te va a resultar mucho más sencillo, entenderás sus rebuscadas explicaciones a la primera y sus mil pasos para hacerlo todo también. 

A los trabajadores japoneses se les enseña a hacer una cosa de una forma determinada y ellos lo van a hacer SIEMPRE de ese modo. No son nada flexibles aunque el resultado sea el mismo. Eso, para un carácter como el nuestro, es un poco frustrante a veces. 

Así que, si no sabes japonés o tienes muy poco nivel, vas a tener que armarte de paciencia. Y si sabes japonés también pero un poquito menos. 

4- Hay pocos trabajos para trabajar en pareja. A veces con la WHV interesa

Después de haber hecho una Working Holiday en Nueva Zelanda, trabajando juntos en una granja por mas de un año, y viendo todas las ventajas que un trabajo en pareja nos ofrecía.

Al llegar a Japón empezamos a buscar trabajos en los que pudiéramos seguir trabajando juntos, así tendríamos los mismos horarios y eso nos permitiría realizar escapadas o simplemente tener el día libre juntos.

Nuestra experiencia con esta búsqueda fue, que si queríamos encontrar algo para los dos, debía ser una fábrica. Con horarios bastante malos, ubicaciones alejadas de la ciudad y remuneraciones normalitas rozando la ilegalidad. No sabemos si esto es algo extendido a todas las fábricas o, nosotros tuvimos mala suerte, aunque algunos compañeros japoneses nos hablaban bastante mal de las fábricas y sus condiciones. 

Por suerte, el sistema de trabajos baito que existe en Japón, le permite a uno escoger su horario con bastante libertad, como ya hemos hablado en alguna entrada. Por lo que, a pesar de no trabajar en el mismo lugar, podíamos coincidir casi siempre que queríamos en nuestros días libres. 

Vimos una gran diferencia en cuanto a los trabajos “para gente con WHV” en Japón, respeto a Nueva Zelanda. Nos dio la sensación de que en Nueva Zelanda estaban muy acostumbrados a tener a gente con este visado en trabajos de baja cualificación. Por lo que te dejaban “trabajar en pareja”, tener los mismos horarios siempre que fuese posible y sabían que estarías de paso, no te pedían que estuvieses allí un cierto período de tiempo. 

5- No creemos que sea un país que esté pensado para hacer una WHV de ahora trabajo aquí y en un mes allà.

Sí que nos consta que hay gente que lo ha hecho. Cambiar de trabajo cada dos o tres meses e ir de una ciudad a otra, pero el sistema japonés no esta pensado para ello al igual que si lo esta en Nueva Zelanda. Para muchos japoneses ya es difícil de entender que alguien vaya a trabajar durante un año a su país solo para viajar por él, así que imagínate ir de trabajo en trabajo y de prefectura en prefectura. 

Desde nuestro punto de vista esta WHV Japón esta más enfocada a permanecer largas temporadas en una misma zona. Básicamente por la maldita burocracia japonesa que, en muchas ocasiones, no es compatible con ir de un lugar a otro.

Pensad que si queréis hacer las cosas bien, debéis daros de alta/baja en el ayuntamiento cada vez que os mováis de lugar. Los alquileres de casas no están pensados para un par de meses, a no ser que sea una Share House o que directamente viváis en un hostal. A nosotros nos costó encontrar un apartamento en el que el contrato fuese para menos de dos años. Eso sí, conocemos a personas que han cambiado un par de veces de zona y han encontrado trabajos allí donde han ido, una vez más gracias a los baitos.

En Japón era más como buscar un trabajo en España, te pedían si pensabas pasar en la misma ciudad todo el visado y no hay muchas opciones para poder trabajar “en pareja”. Quizás fue porque nosotros estuvimos en una gran ciudad y no nos dedicamos a buscar trabajos más en zonas rurales o, estacionales como estaciones de esquí o en un camping en Okinawa. 

6- Que no se pueda ampliar de ningún modo. 

Es una lástima que no se pueda ampliar la Working Holiday Visa Japón algo más. La WHV de Australia se puede ampliar si trabajas un cierto tiempo en algunos sectores y/o ciertos lugares del país y, la de Nueva Zelanda, te permite ampliarla 3 o 4 meses si trabajas durante un tiempo en el sector agrícola. 

Si quieres estar más tiempo en Japón, tienes que conseguir que una empresa te haga un sponsor, cosa que tenemos entendido no es nada fácil. También puedes hacer algún curso de japonés presencial, que no son para nada económicos. O resignarte e ir de turista las veces que quieras con un máxima de 180 días al año. 

ASPECTOS A TENER EN CUENTA CUANDO ESTÁS EN JAPÓN CON LA WHV

1- El idioma

Es verdad que, para que te concedan la WHV Japón, no es indispensable que sepas japonés. También es verdad que se puede viajar a cualquier parte del mundo sin conocer el idioma local.

Pero en este caso, saber aunque sea un poquito de japonés, si que te va a ayudar muchísimo para hacerte la vida más fácil. Tienes que tener en cuenta que hay mucha, muchísima gente que no habla inglés. Y no estamos hablando solamente de gente mayor, hay muchos jóvenes que, o bien no saben o les da vergüenza y no van a soltar ni una palabra en inglés.

En algunos lugares para realizar los primeros trámites tampoco tienen ningún papel en inglés, te tienes que apañar con el formulario en japonés, tu teléfono móvil y la buena fe de alguien que esté por allí y pueda decir algo en inglés o, si tienes suerte, en español.

Suponemos que, quizás en Tokyo, sea un poco diferente porque hay más gente que habla inglés. De todos modos, no está de más estudiar un poquito lo básico de japonés antes de ir a vivir allí.

2- Los médicos

Los médicos en Japón no son ni mejor ni peor que en España, pero si muy diferentes. Y sabemos de lo que hablamos ya que por desgracia tuvimos que ir a menudo durante nuestra Working Holiday Visa.

Y si además, no hablas japonés o tienes una idea muy muy muy básica va a ser bastante horroroso todo. Por lo general no encontramos a muchos médicos que se pudiesen comunicar en inglés y eran pocos los que hacían para poderse comunicar mejor contigo. Quizás fue mala suerte tanto por el personal como por los lugares elegidos, no lo sé.

A veces nos daba la sensación de que pedían hacerte las pruebas más caras solo para cobrar ya que, creemos que no eran necesarias. Lo que pasa que como te encuentras mal pagas lo que sea para ponerte bien.

Vimos cierta falta de profesionalidad en algunos casos. Un médico, después de una prueba nos dijo, literalmente: “No tengo ni idea”, le preguntamos: “Entonces, ¿Qué hacemos ahora?, y volvió: “No tengo ni idea”. También vimos que para muchos su diagnóstico era: ansiedad y nervios, en cuanto no le cuadraban dos o tres respuestas a sus preguntas.

Las medicinas también son diferentes, las dosis son más pequeñas de lo que estamos acostumbrados en España. Por lo que es recomendable que te traigas un buen botiquín con los medicamentos que más suelas utilizar.

En fin, desconocemos si fue por la falta de conocimiento del japonés, si tuvimos mala suerte con los doctores o, si no fuimos a los mejores hospitales. O quizás un poco de todo, pero fue la sensación que nos dejó a nosotros.

3- La puntualidad

Nosotros ya íbamos avisados sobre este tema, además, era nuestra cuarta vez en Japón. Pero si, los japoneses son muy puntuales y se espera que tu también lo seas. Es una cuestión de educación, de no hacer perder el tiempo de los demás, de respeto.

Así que, si tienes una entrevista de trabajo, llega un poquito antes. Sobre todo no llegues tarde a trabajar. Pueden pasarte que seas torpe, o que no entiendas las cosas por el idioma, pero que llegues tarde sin motivo justificado no les va a gustar nada, ni a tus jefes ni a tus propios compañeros.

LO MEJOR DE LA WORKING HOLIDAY VISA JAPÓN

Para nosotros la Working Holiday Visa Japón ha sido una excelente experiencia y podríamos decir que un sueño hecho realidad. Nosotros queríamos poder vivir en nuestro apartamento de estilo japonés y “vivir como japoneses” durante un tiempo, así que este visado fue nuestro gran aliado para conseguir nuestro objetivo. Así que nosotros no vamos a ser las personas más objetivas del mundo en este aspecto, adoramos Japón.

Si vienes con la WHV a Japón, elijas hacer lo que elijas hacer, seguro que vas a disfrutar un montón y, los más importante, vas a aprender mucho de un país muy diferente al tuyo.

Vas a poder conocer una cultura muy diferente a la tuya en muchísimos aspectos, ahora no vamos a entrar a hablar de diferencias culturales porque nos podría dar para cuatro entradas del blog más.

También disfrutarás de una gastronomía única y deliciosa y vas a poder comprobar que en Japón no solamente se come pescado crudo. También hay ramen de mil tipos y toppings, hay oyakodon o, si no te gusta el pollo puedes probar con el katsudon, tienes fideos udon, soba o somen que los comerás en sopa, secos o untados en salsa. Te impresionarán los miles de dulces distintos que hay, mochi de mil tipos y rellenos, gelatinas, bizcochos de te y de mil cosas más y hasta el mítico Dorayaki de Doraemon que no está relleno de chocolate sino de judías rojas. Y paro aquí porque podría seguir escribiendo hasta mañana.

Vas a tener que aprender a manejarte con un idioma que seguramente desconoces o del que conoces muy poco. Estarás aprendiendo constantemente.

Conocerás gente que quedará guardada para siempre en tu corazón, que te lo dará todo y que estará muy agradecida de que te guste tanto su país.

Fliparás con todo lo que visitarás. Con lo precioso de la parte antigua, sus templos y casitas de té de Japón en contraste con lo molón de las grandes ciudades con rascacielos y luces de neón. Querrás verlo todo y más, y siempre descubrirás lugares increíbles que no te dará tiempo a conocer.

Pero lo que si que sabemos del cierto y en lo que todo el mundo coincide es que Japón no deja indiferente a nadie.

CONCLUSIÓN:

Como podéis ver, muchas de las experiencias más negativas vienen por la falta de conocimiento del idioma en nuestro caso personal. Y, por experiencias de gente, también en temas culturales. Por lo que, no está de más antes de ir, hacer un cursillo básico de japonés y leer sobre el país que te va a recibir con los brazos abiertos durante un año entero.

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